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Problemas en el embarazo en Santander

Diversas patologías


Desde la clínica Ginecólogo Segundo Sánchez y Alberto Muñoz insistimos en la importancia que tiene el pasar revisiones mientras se está embarazada. La razón no es otra que la de evitar la aparición de posibles problemas en el embarazo. Con ello no solo ayudaremos a prevenirlos, sino también a ponerles remedio en caso de que surgiera alguno. Pregúntenos, estamos a su disposición en Santander.

En Ginecología Segundo Sánchez y Alberto Muñoz contamos con especialistas en:

Patología uterina

El útero es un órgano fundamental dentro del proceso reproductivo y participa en eventos claves, como el transporte espermático, la implantación y la nutrición fetal. Los miomas uterinos, las anomalías congénitas, los pólipos endometriales, las sinequias uterinas, la patología del cuello del útero y los prolapsos de órganos pélvicos son las principales patologías uterinas en la mujer. Cuando algunas de estas patologías se producen en edad reproductiva pueden ser causa de infertilidad, aborto recurrente o parto prematuro. 

Metrorragia

¿Qué es la metrorragia?

La metrorragia es el sangrado vaginal que ocurre entre los periodos menstruales de una mujer, es decir, el sangrado que tiene lugar fuera de estos ciclos. La menstruación normal dura entre 3 y 7 días, y el intervalo entre una regla y otra suele ser de 24 a 35 días. La pérdida de sangre que se produce en esos intervalos se denomina metrorragia.

El sangrado vaginal que se da entre ciclos menstruales puede tener su origen en diferentes problemas y patologías, aunque lo más común es que se trate de afecciones menores y tratables. Entre las causas de metrorragia se incluyen:

Hiperplasia endometrial:

Se produce cuando el endometrio, que es la capa mucosa que recubre el útero, aumenta excesivamente de tamaño, causando sangrado. La causa más común de la hiperplasia endometrial es la existencia de altos niveles de estrógenos y disminución en los niveles de progesterona.
Miomas y pólipos uterinos o cervicales
Los tumores que crecen en el útero normalmente suelen ser benignos y uno de sus síntomas es el sangrado vaginal.
Cervicitis
La cervicitis es la inflamación o infección del cuello uterino.
Lesión vaginal
Una lesión de este tipo puede ser producida por un traumatismo, una infección, relaciones sexuales, úlceras, pólipos y verrugas genitales.
Función tiroidea baja
Los cambios y alteraciones hormonales que causa el hipotiroidismo pueden provocar metrorragia y otros trastornos relacionados con la menstruación.
Infecciones de transmisión sexual

Algunas Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), como la gonorrea o la clamidia, pueden provocar lesiones que ocasionen hemorragias. En muchos casos, después de mantener relaciones sexuales las lesiones empeoran y el sangrado es mayor y más frecuente.
Aborto no provocado

Un aborto involuntario también causa sangrado vaginal, que suele venir acompañado de dolor tipo cólico.
Embarazo ectópico
El embarazo ectópico se produce cuando el embrión se implanta fuera del útero, lo que causa sangrado y tiene un riesgo hemorrágico muy alto para la madre.
Tratamiento y uso de hormonas

El inicio o suspensión de tratamientos con estrógenos, así como el uso de píldoras anticonceptivas, pueden causar sangrado vaginal entre periodos menstruales. El uso de un Dispositivo Intrauterino (DIU) puede irritar la mucosa vaginal y producir manchado ocasional.
Efectos de la menopausia
Tras la menopausia, los niveles de estrógenos bajan drásticamente y se produce sequedad vaginal, causa frecuente de sangrado.
Problemas de coagulación sanguínea
Las mujeres que presentan problemas de coagulación y que tienen hemorragias frecuentes, tienen posibilidades de sufrir metrorragias. Aquellas que hagan un abuso de medicamentos anticoagulantes también pueden llegar a tener sangrado vaginal.
Cáncer de útero, del cuello uterino
Uno de los síntomas del cáncer de cérvix es la metrorragia. La displasia cervical, que es una situación precancerosa en la que las células de la superficie del cuello uterino experimentan cambios anormales, también es una causa común de aparición de este trastorno.

Diagnóstico

Diagnóstico

Es importante verificar que el sangrado viene de la vagina y no del recto o de la orina.

El especialista realizará varios exámenes y pruebas para diagnosticar la causa de la metrorragia. Un análisis de sangre servirá para comprobar los niveles hormonales. Otras de las pruebas que se pueden realizar incluyen una ecografía, una biopsia de endometrio, una histeroscopia para examinar el interior del útero, una prueba de embarazo, un cultivo cervical para comprobar si hay infección de transmisión sexual, o la prueba de Papanicolau para comprobar si existe cáncer cervical. El médico también puede solicitar un control diario por parte de la paciente para saber los días que hay sangrado y los que no, y poder así completar su diagnóstico.

Tratamiento

Tratamiento

La metrorragia es el síntoma o la consecuencia de un problema o una enfermedad, por lo que el tratamiento a seguir dependerá del agente causante. En caso de que se trate de un problema hormonal, relacionado con una disfunción de la tiroides, la menopausia u otra causa, el especialista puede recomendar el uso de progesterona o estrógenos para equilibrar el nivel de hormonas y evitar, de esta manera, el sangrado vaginal. También se pueden tomar fármacos para tratar infecciones de transmisión sexual.

En ocasiones la metrorragia se produce debido al uso de anticonceptivos o el DIU, por lo que lo único que se debe hacer es retirar el dispositivo o cambiar la píldora o el método que esté causando el sangrado.

También puede ser necesario acudir a la cirugía, en caso de pólipos o tumores. Si se sufre un embarazo ectópico o un aborto involuntario también es necesario el uso de la cirugía para evitar poner en riesgo la vida de la madre.

Miomas uterinos

Los miomas o fibromas son tumores benignos del útero que se clasifican, según la localización y el crecimiento que adopten, en submucosos, intramurales o subserosos. Los miomas submucosos tienen su base en el miometrio y crecen hacia la cavidad uterina (endometrio), los intramurales se localizan totalmente en el espesor de la pared uterina (miometrio), y los subserosos crecen hacia fuera del útero, hacia la cavidad abdominal.

¿Por qué se producen?

Si bien no están claras las causas exactas del origen de estas lesiones, los científicos creen que pueden estar ligadas a una predisposición genética y a la influencia hormonal.

¿Cómo se diagnostican?

Generalmente los fibromas son diagnosticados durante la visita al ginecólogo, mediante el tacto vaginal, al palpar un útero aumentado de tamaño, y son a menudo confirmados con una ecografía transvaginal o abdominal.

Tratamiento

El tratamiento, en caso de ser preciso, suele ser quirúrgico y dependerá del tipo de mioma, tamaño, localización y deseos de fertilidad futura de la paciente.

Prolapso uterino

El prolapso uterino es un desplazamiento del útero hacia abajo, es decir, hacia al canal vaginal. El útero primero desciende hacia la vagina y, luego, puede salir totalmente al exterior. El prolapso uterino ocurre normalmente entre los 40 y los 60 años de edad, especialmente en mujeres que han tenido muchos hijos.

Los síntomas más frecuentemente asociados son:

  • Sensación de pesadez o tracción en la pelvis.
  • Sensación de "bulto en la vagina".
  • Relación sexual difícil o dolorosa (dispareunia).

Diagnóstico

Un examen pélvico (con la mujer haciendo esfuerzo) muestra la protrusión del cuello uterino en el tercio inferior de la vagina (prolapso de primer grado o leve), una protrusión a través del introito o abertura vaginal (prolapso de segundo grado o moderado) o protrusión de todo el útero a través del introito o abertura vaginal (prolapso de tercer grado o severo). Generalmente, estos signos van acompañados de una protrusión de la vejiga y de la pared anterior de la vagina (cistocele), o del recto y la pared posterior de la vagina (rectocele) en el espacio vaginal. 

Tratamiento

Los ejercicios de Kegel (contracción de los músculos del suelo pélvico) ayudan a fortalecer los músculos y reducir el riesgo.

Se puede utilizar un pesario vaginal (un objeto que se introduce en la vagina para colocar el útero en su lugar) como medida provisional o definitiva.

Se realizará una histerectomía cuando la incomodidad y los síntomas de la paciente sean significativos y lastren su calidad de vida. Al mismo tiempo, se corrige quirúrgicamente cualquier debilidad de las paredes vaginales anterior o posterior (vejiga o recto).

  • La edad y estado de salud general de la mujer.
  • El deseo de embarazos futuros.
  • La preservación de la función vaginal.
  • El grado del prolapso.
  • Las condiciones asociadas.

Patología cervical

El VPH (Virus del Papiloma Humano) es un virus capaz de producir enfermedades contagiosas en los humanos, que se pueden manifestar como verrugas o papilomas (condilomas acuminados) en el área infectada o en lesiones que pueden progresar a cáncer y muy especialmente el cáncer de cuello de útero.

La infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH) es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente, sobre todo en los primeros años tras el inicio de relaciones sexuales.

Las personas infectadas por VPH suelen desconocer dicha situación, lo que aumenta la probabilidad de contagio. Estadísticamente, el 80% de la población femenina tendrá contacto con el VPH en algún momento de su vida.

La mayor parte de quienes contraen el VPH se curarán de forma natural en uno o dos años, sobre todo en edades inferiores a 25-30 años, pero si no desaparece, puede desarrollar lesiones que desemboquen en cáncer de cuello de útero.

Para la infección de VPH no existe tratamiento, de ahí la importancia de su prevención mediante la vacunación y el uso del preservativo (disminuye el riesgo de infección, pero no protege completamente).

Podemos tratar las lesiones que produce:

  • Los condilomas (verrugas genitales) se pueden tratar mediante crioterapia (nitrógeno líquido), laserterapia, mediante cirugía o con medicamentos de uso tópico.
  • Las lesiones anómalas producidas por el VPH en el cuello de útero se pueden extirpar o realizar seguimiento más o menos estricto dependiendo de cada caso.

Seguimiento: citologías, determinación del VPH, colposcopias, biopsias. La colposcopia es una especie de microscopio con el que observamos el cuello del útero para poner en evidencia las lesiones producidas por el VPH que a simple vista no se ven y así poder biopsiarlas. Si la lesión no desaparece por sí sola durante un tiempo pertinente o aparecen lesiones más severas, probablemente la mejor opción será eliminarlas para disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Los procedimientos son relativamente sencillos y con muchas posibilidades de éxito.

Ginecología Segundo Sánchez y Alberto Muñoz mujer con manos en el abdomen

Patología mamaria

La exploración clínica mamaria consta de inspección y palpación con la finalidad de descubrir alteraciones en las glándulas mamarias.

El estudio radiológico, puede aplicarse con dos finalidades. Diagnóstico, en aquellos casos en los que la exploración sugiere la presencia de una posible patología y preventivo por otra parte. En este segundo punto, el diagnóstico temprano de la patología mamaria mediante programas de cribado poblacional se ha demostrado eficaz para reducir este tipo de patología.

Como prueba complementaria de la mamografía en algunas situaciones o como método diagnóstico en determinadas edades, la ecografía mamaria tiene un papel muy importante en el diagnóstico.

Una correcta revisión ginecológica debe incluir una mamografía o ecografía en función de la edad de la paciente y las características de sus mamas.

Para más información llámenos o visítenos en Santander y Torrelavega (Cantabria).

Ginecología Segundo Sánchez y Alberto Muñoz mujer con cinta rosa

Prevenir es la mejor manera de curar

Ubicación 1

Dirección: Calderón de la Barca, 14 - 4 D SANTANDER (Cantabria) 39002

Teléfono: 942 221 832

Ubicación 2

Dirección: Julián Ceballos, 37 - 1 B
TORRELAVEGA (Cantabria) 39300

Teléfono: 942 892 287

Especialidades

  • Embarazo
  • Patología mamaria
  • Tatuaje Areola-pezón
  • Patología uterina
  • Revisión ginecológica
  • Cirugía mínimamente invasiva
  • Ginecoestética

Urgencias

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